Mucho se ha hablado de Avatar, pero no por la película en sí, sino más bien por lo que iba a suponer para el cine. Se había comparado el estreno de la película con el cambio que supuso en el cine el paso del banco y negro al Technicolor. Muchas veces tener muchas expectativas hace que veas una película o un evento esperando más de lo que te encuentras... y este no es el caso.
Ayer, 11 de diciembre de 2009, pude asistir al pase de prensa de Avatar que la Fox realizó en Madrid, y me quedé boquiabierto. Es difícil afrontar la redacción de una crítica de una película cuando lo que has presenciado ha sido una experiencia increíble, tridimensional e impactante dentro de una sala de cine. Cualquier otra película que veamos ahora de acción y efectos especiales quedará en seguida en el olvido, pues va a ser muy difícil (a corto plazo) lo que James Cameron nos ha traído a los cines... y a mi me ha perturbado por su espectacularidad.
Desde un primer momento notas una sensación extraña, tridimensional, de distintas profundidades, que más que notar el 3D notas como te envuelve la película, como te absorbe hasta sentirte integrado en ella. Películas en 3D hay muchas, y por eso es difícil decir que una película 3D puede cambiar la forma de ver el cine, pero el tratamiento del 3D que ha logrado Cameron supera todo lo imaginable por el ojo humano. Está claro que en el futuro veremos película holográficas, pero ahora mismo, y en una pantalla plana de cine, la capacidad de creatividad y tecnología que ha puesto el director en esta película es tal que, por mucho que cueste decirlo, ha cambiado drásticamente el curso del cine.
La crítica completa en: http://www.noescinetodoloquereluce.com/2009/12/critica-de-avatar-una-nueva-realidad.html






